Nuestra filosofía



Aldeas Infantiles SOS es una organización internacional de desarrollo social presente en 134 países que trabaja desde hace más de 50 años en Ecuador, por los derechos de la infancia y en especial por el derecho a vivir en familia. 

Nuestra prioridad es prevenir la pérdida del cuidado familiar e impulsar a que los niños, niñas y adolescentes se reintegren a sus familias y comunidades protectoras. Cuando no es posible su reintegración familiar, brindamos atención personalizada  en modalidades alternativas de cuidado, de forma temporal y que responda a la situación individual de cada niño, niña, adolescente y joven para que se desarrolle en un entorno familiar protector.

Estamos presentes en seis provincias: Pichincha, Imbabura, Azuay, Esmeraldas, Guayas y Manabí. Está legalmente reconocida mediante acuerdo ministerial No. 1448 aprobado el 14 de junio del 1994.
 

Actuamos:

Hemos desafiado los métodos tradicionales en la atención a niños, niñas y adolescentes sin cuidado familiar y continuamos introduciendo innovaciones en los conceptos de atención a la niñez y adolescencia. Con sensibilidad y al mismo tiempo con confianza, estamos decididos a actuar en beneficio de niños y niñas en Ecuador y todo el mundo.


Cumplimos:

Brindamos apoyo y protección a niños, niñas, adolescentes y familias para que tengan mejor calidad de vida. Logramos esto cultivando relaciones duraderas con nuestros donantes, colaboradores y con las comunidades en donde radicamos. Estamos convencidos de que al realizar un compromiso a largo plazo obtendremos un impacto significativo y sostenible.



Creemos:

Creemos en las habilidades y potencialidades de cada niño, niña, adolescente, joven, educadora o colaborador/a. Nos apoyamos y respetamos mutuamente, construimos un entorno donde podemos cumplir nuestras responsabilidades con confianza, inspirándonos a compartir experiencias y aprender uno del otro.

 

Somos fiables:

Desde 1949 hemos construido una base de confianza con donantes, gobiernos y otros socios que nos apoyan en la misión que tenemos. Nuestra mayor responsabilidad es garantizar el bienestar de niños, niñas y adolescentes, asegurando altos estándares de atención y nuevas modalidades alternativas de cuidado. Para lograrlo, nos comprometemos a usar todos los fondos y recursos sabiamente, con respeto y responsabilidad.